Drimer Chocolates

Fábrica de emociones.

Drimer Chocolates es la visión de quienes alguna vez nos atrevimos a sentir que un chocolate era mucho más que un chocolate. A pensar que debía venderse en donde hasta entonces no se vendía. A creer que podíamos competir con las primeras marcas internacionales. A planear que prestigiosas empresas se asociaran comercialmente con nosotros. Y hasta soñar que podíamos llegar otros lugares del mundo.

Porque lo que comenzó como una empresa familiar en 1992, redefinió la categoría del chocolate como alimento y nos posicionó no sólo como productores de chocolates, sino como una fábrica de emociones.

Ser una fábrica de emociones es más que la calidad de los ingredientes, la creatividad en el desarrollo de nuevos productos, el cuidado diseño de packaging o la inversión en maquinaria. Es crear y propiciar todo lo que sea necesario para que el regalo y degustación de nuestros productos se convierta en la oportunidad de vivir una experiencia única.

Porque además del sabor lo que perdura es la situación, el lugar, el intercambio, los sentimientos y sobre todo el recuerdo.

Esa emoción que todos lo que hacemos Drimer Chocolates queremos que dure para siempre.